Dijiste que escribiera...
y eso haré
tan extraño todo esto, a veces tengo tanto miedo, pero a la ves me siento muy feliz de saber que piensas en violeta, hueles, sientes, vives...
si pudiera, te llevaría a volar a cualquier lugar, donde nadie entorpezca tu nacer, tu existir.
Eres más que nada, todo. Y cuando callo, es por que a pesar de lo que vivimos, te quiero. Y te extraño mucho también, pero los cuerpos celestes son maniáticos, y el satélite es muy pequeño para tres. Algún día transportaremos nuestros colores a otro, en donde mis flores tengan vida propia y tus historias finales felices.
El miedo se apodera de mí, y mis crisis neurasténicas siguen y siguen.
Más que alguna palabra, un llamado, tu voz, y las miradas.
Vivo y muero al estar contigo, hablamos y mi mundo gira, te vas, y solo me queda lo de siempre.
Oh hidrometeoro, masita llena con cristales de nieve, o gotas de agua que están suspendidas en la atmósfera, eres tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario