Ya nada puede sorprenderme, puede que sea cierto.
sí la Luna se empeña por salir cada noche solo para tener un encuentro fortuito con el viento, ya nada me sorprende.
cuando ya las manos dejaron simplemente de tener la fuerza completa para sostener esta culpa, la que me baña con aguas putrefactas, ya nada me sorprende.
El hombre cada ves me va sorprendiendo más, ojo, decía que ya nada me sorprende.
Unos inventan estrategias para acabar con la tierra y la gente que son basura, otros se dan el tiempo de declamar ciertos poemas solo para robar un beso, solo para jugar como niños perdidos en un carrusel, se dan el tiempo de tocar manos y sentir pieles ajenas, se dan el tiempo de volar y luego hacerme caer de un golpe en el trasero.
Se da el tiempo de hablarme de autores, de enredarme con sus palabras y me doy el tiempo de reconocer tales dichos.... ya nada me sorprende.
Uno a uno voy contando los segundos para que algo pueda sorprenderme, pensé que el hombre con sus ideas desquiciadas por conseguir lo que quieren lo haría, pero me dí cuenta que por la mierda nada me sorprende, disculpo mis palabras muertas.
Mis vicios se van apoderando de las últimas gotas que rebalsan de mis ojos, un prolongado tiempo de angustia, de pastillas para dormir, de ese viejo menudo, el que me susurra en sueños, que no son sueños, si no espejismos que se aprovechan de mis sueños, violados cada ves más por mis locuras.
Que daría yo por no ser yo y quizás ser ella o tú.
Solo una sonrisa perdida me calma el alma cada ves que deseo salir corriendo y gritar al mundo entero que estoy atorada en esto que llaman vida, solo tu sonrisa mi pequeño, solo la tuya me da el aliento para seguir y respirar, solo por ti mi pequeño.