domingo, 30 de mayo de 2010

Dibujo por Caledonia Rumo.

Esta es mi favorita, señora Claudia.





Pronto te volveré a ver.






viernes, 28 de mayo de 2010

CM.

Estoy atada a mis propias palabras, no a un sueño, solo a las palabras.
Se alborota la idea que cuelga de mi garganta, se arrastra como gusano hasta mis labios, y ahí es cuando asesino brutalmente a mi pensamiento.
Paso largas horas frente a mí misma, veo como se pasea esa silueta desordenada de infinitas mentiras y en mi boca la saliva atraganta las ideas que brotan como un río asqueroso de basura.
Y he tratado nacer de nuevo, salir del mundo al que estoy por esclava, por saber todo y decir nada. Hasta puedo oler a gasolina, imagino como mis pies están sucios, mis manos podridas, las uñas con mierda, ya no sé hasta cuando pueda detener mi cuerpo viciado; y grito, pero quedo silente en medio de la nada, en medio de mis sueños, que no son sueños, son pesadillas.
Pasa la palabra como Viento despellejando caminos.
No estaba escondida, estaba visible a lo invisible como invisibilidad.
Necesito personificarme en un cuerpo sano, con una mente sana, con pensamientos de bien, no puedo seguir un minuto más en esta triste locura, me duele la cabeza, me duele pensar algo que antes ya había pensado y no dejo de pensar, el saber que entiendes a lo que quiero llegar, hace que muera simplemente al hablar.
No quiero que me llame la pobre antagonista loca de mi propio personaje principal. Sin embargo, aunque mi vida sea una porquería, he servido de canal para que alguien especial detenga mi tiempo en un beso al despertar, detenga mi tiempo en sus palabras y nada más, he servido y he viajado contigo por un camino a plazo fijo. Y entiendo que eres parte de mi, así como yo lo soy de ti, vivo solo por ver tu cuerpo crecer, vivo solo por ti pequeño M, y si nunca me he enamorado, hoy puedo decir que en ti descansa plácidamente mi corazón, que te amo y te amo al llegar la noche, que te amo y te amo al despertar, que te amo y te amo a la hora de comer y a la hora del té, que te amo y te amo y no lo puedo explicar más...
Que por ti, mi locura se hace temporal, mi vida llena de bajos se hace tranquila con tu mirada infinita de caracoles rojos y caballos verdes. No sé si agradecer que me detengas el camino que busco hacía la muerte, quiero terminar con todo y dar un paso más al abismo en el que me encuentro limitada a saltar, quiero caer, caer, caer, caer y saltar dos o más veces del paracaídas en el que me sostengo, pero estás tú mi pequeño y no sé si agradecer que me atores aquí, o atreverme a dar un paso hacia atrás para avanzar y pisar toda la mierda superficial para que tú camines sobre mi cuerpo tan viciado…

Me encuentro situada aquí y no puedo escapar.

viernes, 21 de mayo de 2010

....

De casualidad me encontré con una mujer diferente, esa mujer llevaba en sus ojos algo extraño de descifrar, quizás solo podría saberlo si pensará como ella.
Estaba vestida de manera extraña, tenía en sus manos algo similar a una nube, tenía en su boca algo similar al viento, luego de un rato miró fijamente a mis ojos y saltó como un rayo a mis brazos; eran los mimos.
Hablaba como echando fuego por la boca, en momentos sentía que sollozaba de dolor pero luego de unos segundos reía a carcajadas, no la comprendía.
Hablamos de la vida, de las cosas que muchos no entendían, de las sombras y de la luz, de las personas que no sueñan nunca, de las lágrimas. Existía un momento en el que fijamente me miraba a los ojos y conseguía que me avergonzara.
Luego de un largo rato juntas, comprendí que estaba dentro de mi cuerpo, porque sabía todo lo que pensaba, lo que decía, lo que suspiraba, se adueño de mis sentidos y controlaba mi estado de ánimo. Ya no sabía si era lo correcto dormir un rato, ya que ella podía controlar hasta mis sueños, y era algo que me costaba tanto concretar, que no podía dejar que esa mujer me lo quitara así como así.
Al final me dormí, no pude evitarlo, llevaba ya tres días sin hacerlo, y mi cuerpo estaba cansado de andar como fantasma por la misma calle todos los días, ella no me dejaba en paz.
Y así fue como se entrometió en mi sueño, tenía que dejarla, era la única manera de descansar. Imaginaba estar dentro de una nube, imaginaba estar entre sus manos, todo era interminable, mi cuerpo ya usado estaba medio muerto, una lágrima corría por mis pies, no tenía idea de lo que pasaba, pero qué más da, era un sueño. Controlado por ella.
Pasaron los años que en realidad fueron tres minutos y envejecí.
Esa mujer vestía de violeta, traía consigo una carta, esa carta era de papel celofán, en palabras circulares me decía que llorara hoy todo lo que estaba escondido, que lo hiciera bien para no tener que aguantar nuevamente este dolor en el pecho, para no tener problemas al respirar como los de hoy, para no tener dolores de cuerpo, dolores mentales, falta de aire, falta de sonidos, para no ahogarme en una botella como los alcohólicos, para no consumir drogas y reír como las tontas. Lo dije una vez más, no puedo con esto, es suficiente para mí.
Yo dormía solamente, ahora me escondo entre las sábanas como una imbécil, no sirvo para esto repito una y otra vez y ríos se asoman por mis ojos, no puedo controlar esto repito una y otra vez, quiero alcanzar la muerte.

miércoles, 19 de mayo de 2010

como será el color de tus ojos...............



La mala historia que a veces lleva tu nombre
palabras desquiciadas, palabras al borde del suicidio
al borde del silencio, de un poeta.

lunes, 10 de mayo de 2010

Puede que sí.

Pasa como agua el olvido
todo como nada, como si fuese espina
se clava entre mis ojos.... como ella
nos escondemos locamente en las palabras
se plasman en mi cama
hablamos de la nada, prometemos las miradas.
luego viene el cuerpo y el alma despechada
junto con el soplar del Viento la injusta olvidada
sigo implacablemente prometida a la mentira~

lunes, 3 de mayo de 2010

y todo vuelve a empezar.....

ella daba dos pasos hacía atrás, ya se me olvido.