Quiero un millón de flores amarillas y blancas, si se pueden dos flores solamente,una de cada color, seria bueno para mí. Quiero un poco de dulzura, quiero un poco de cariño, quiero hablar, y ser parte del silencio. A veces no comprenden lo que es para mí callar.
Pero en fin, dos voces me estremecen, me tienen nerviosa, y la crisis existencial y de ubicación aún está conmigo, y no se quiere ir, es lo mas raro, han pasado cuatro meses y ya estamos a diciembre. Tú sigues ahí, tu silueta frente a mí, y tengo miedo, miedo por que no puedo quererte, ni tampoco olvidarte, me hace mal recordarte. Pero te quiero.
Y cada ves que hablo de ti, con mi miedo, siento que estoy en otro espacio, suena tonto, pero es la verdad, ¿Qué se siente querer y no ser apoyado por los demás?
Se siente estúpido, se siente tonto, se siente impotencia.
Remolinos de aire, pasos de fuego.
Risas escondidas, lágrimas y sonrisas leves, ¿Cómo encontrar aquella palabra?
Y se detuvo el tiempo mientras te besaba, y sentí que el mundo era para dos. Y para tres y para cuatro y para todos, pero simplemente… era para ti.
Nube quiero soplarte lejos, quiero soplarte en la cara y que respires viento violeta, quiero llegar a tu planeta.
¿Me dices que puedo llevar mis flores cierto? Encantado el viento sopla en tu planeta, me dices que tienes muchos colores…. Y eso me alegra.
No quiero ser tu fuerza, ni que tu seas mi empuje, quiero ser nube, y estar en un cielo repleto de muchas como yo.
Admiro realmente tu forma de escribir, y espero encontrarte en la calle de siempre, con la misma mirada, con la misma intensidad, espero encontrarte solamente, aunque sea un segundo.
Y se que soy cobarde debí correr, correr, y llegar a ti. Debí escapar, pero no pude
Y se que me quieres seria. Por que no se que decir, y no se que hablarte, solo te miro y te miro.
Quiero una flor amarilla, una que huela a limón y otra blanca con sabor a tí. ¿Puedes darme alguna?
Si eres capaz de hacerlo, me alejo de ti. Así como siempre lo hago, me voy lejos, pero a la vez estaré muy cerca de ti, puedes darme una flor, solo una. ¿Me gustan sabias eso?
Llévame lejos, no quiero más ruido, me duelen los oídos. Y no quiero escuchar ni una sola palabra. Ni siquiera tu vos, nada, nada… a nadie. Quiero estar sola.
No me dejes sola.
¡Por favor!
Quiero flores amarillas y blancas, pero quiero un millón.
Si se puede dos, seria bueno para mí.