la reproducción de las palabras van siempre amarradas bajo la sombra que pueda tocar tu puerta, abrir tu boca. matar el pensamiento, asesinar mis palabras y crear alguna canción.
lunes, 31 de enero de 2011
sábado, 22 de enero de 2011
mi lecho.
seré como un ave nocturna que va volando por el cielo de alguna calle oculta, iré volando para sentir el viento, para despeinar mi cabellera, para sentir un poco de libertad en medio de tanta cautividad emocional, para contarle a algún tipo desconocido cuales son mis dolores y lo que me aqueja en esta vida, tan despiadada que solo busca la llegada de la muerte, la llegada de una salida sin tregua alguna, entonces la cobardía me llena las venas de miedo y no deja que me acerque ni un momento a mi extraña y liberadora tumba.
mis lágrimas de sal.
mis lágrimas de sal.
jueves, 20 de enero de 2011
la madrugada.
Qué puedo ser?
Como esas noches en las que no existe ni una sola estrella para acompañar a la solitaria luna.
También puedo ser más despreciable que un ladrón, que un asesino.
Puedo invitarte a mi casa, puedo abrirte los ojos por un día para que sepas que solo hay un vacío cerca de una perdición extremadamente tonta.
Puedo ser parte de miles de silenciosos gritos atorados en mi garganta multicolor y gris, estoy asomada en la ventana esperando que por las noches algún rayo se apiade de mí y me rompa la cara, le haga un favor a las mentiras, y refrene todo sentimiento
Pasando a otro tema, puede que sea tan difícil de entender que no tengo conocimiento pleno de lo que hago, siento y dejo de sentir, soy como un fantasma que es visible por el amor a un pequeño de mi misma sangre, estoy esperando que llegue la hora para verte dormir, y tranquilamente concentrarme solo en ser un mar de lágrimas, creo que lo mejor que podía hacer era dejarte ir, eres alguien tan lindo que no merecía todas las líneas más vacías de mi vida, te llevaste algo de mí, y me dejaste también el lazo más grande que dos seres humanos pueden compartir.
Es hora de buscarme, de saber quién realmente soy, no quiero darle paso a los nudos frecuentes en la garganta, tratando de escapar con alguna señal de desesperación trás no poder respirar una sola palabra, puedes confiar en mí, sabré como guiar nuestro regalo, sabré como cuidar a nuestra promesa.
Es hoy la noche más vacía de este último tiempo, yo no sabía que hoy escucharía a tantos perros ladrar, escuchar hasta el sonido de las teclas que me ayudan a escapar de tanto silencio. Puedes perdonarme, ya no soy lo que un día viste de mí.
Como esas noches en las que no existe ni una sola estrella para acompañar a la solitaria luna.
También puedo ser más despreciable que un ladrón, que un asesino.
Puedo invitarte a mi casa, puedo abrirte los ojos por un día para que sepas que solo hay un vacío cerca de una perdición extremadamente tonta.
Puedo ser parte de miles de silenciosos gritos atorados en mi garganta multicolor y gris, estoy asomada en la ventana esperando que por las noches algún rayo se apiade de mí y me rompa la cara, le haga un favor a las mentiras, y refrene todo sentimiento
Pasando a otro tema, puede que sea tan difícil de entender que no tengo conocimiento pleno de lo que hago, siento y dejo de sentir, soy como un fantasma que es visible por el amor a un pequeño de mi misma sangre, estoy esperando que llegue la hora para verte dormir, y tranquilamente concentrarme solo en ser un mar de lágrimas, creo que lo mejor que podía hacer era dejarte ir, eres alguien tan lindo que no merecía todas las líneas más vacías de mi vida, te llevaste algo de mí, y me dejaste también el lazo más grande que dos seres humanos pueden compartir.
Es hora de buscarme, de saber quién realmente soy, no quiero darle paso a los nudos frecuentes en la garganta, tratando de escapar con alguna señal de desesperación trás no poder respirar una sola palabra, puedes confiar en mí, sabré como guiar nuestro regalo, sabré como cuidar a nuestra promesa.
Es hoy la noche más vacía de este último tiempo, yo no sabía que hoy escucharía a tantos perros ladrar, escuchar hasta el sonido de las teclas que me ayudan a escapar de tanto silencio. Puedes perdonarme, ya no soy lo que un día viste de mí.
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