Pero eso sería ser cobarde. Aunque sé que soy cobarde, pero tengo altas aspiraciones de ser mejor que eso, más que una simple suicida, no; depresiva.
Tengo un dulce ruido en los oídos.
que me mata y me desgarra, y me dice todos los días que estoy equivocada.
Rasguño las paredes y cierro mis párpados.
Mis acciones delatan la inmadurez que de niña no he dejado.
Los problemas son más grandes que mi propia inteligencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario