sábado, 23 de enero de 2010

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A minutos de mi asesinato, espero atenta a las expectativas de los demás, soy un aire sin viento, seco y con alas, alas de algodón y azucares flotando, flores descubiertas y un poco de sal en ellas.

Miel despechada y mentiras escandalosas.

A minutos de mi pérdida de conciencia busco y no hallo, llamo y no me responden, estoy sola y a la ves rodeada de mucha gente, gente tonta y estúpida, gente.

Hay una sola opción para mí, la muerte.




Con amor: NADIE.

2 comentarios:

Pablo Villegas dijo...

no vale escribir lo mismo en los dos

claü dijo...

muerte anunciada, garcia-marquez
oye tengo que hablar contigo
tengo revistas avon
okkkkkkk
no, na que ver
yapero un dia si po
ya pero despues que estoy lejos
ya eso
chau