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¡OYE, ESPÉRAME!
Empezamos de nuevo, me concentro para estar en silencio y para no amarrar los diminutos pensamientos en mis palabras, en mi asesina boca, la que mata mi historia, mis ideas, mis penas, mis alegrías, mis ganas de estar tan lejos de todos, de no saber nada más por mucho tiempo, quiero correr a otro lugar y no puedo es por eso que me escabullo en mis putas palabras, aunque siempre hay alguien que las recibe de una forma tan particular.
les hablaré hoy de él, extraño el momento que llegó a mi vida, digo mi vida porque está en medio de los que no quiero ver ni hablar.
cómo entender porqué el tiempo muerto se apresura o demora tanto en hacer llegar cosas que la verdad podrían hacernos todo más frágil.
es la idea o no? minimizar todo lo que pienso y quiero contar, en pocas palabras que llegó y está ahí, hace un tiempo no era algo relevante para mí, esa locura que nos caracteriza es de otro lugar, es penca sentir que somos pocos los que pensamos igual, pero también saber que no hacemos nada bien o que el resto hace todo mal o que ni siquiera sabemos porqué hacemos el mal.
les quiero contar ademas que hablar con él libera un poco mis ganas de no estar, las canciones, los sueños, las palabras, la saliva, todo es innato.
frecuentemente trato de no buscar la respuesta en esos ojos perdidos, indefinidos, oscuros. quisiera relacionar sus ojos con la muerte, la perdida sensación del zumbido de oído o del vértigo que tiene esa mirada, que inquieta porque no está presente, se esconde.
argumentar quizás la diferencia y la distancia, la cercanía y la velocidad de cada minuto que pasa cuando tratamos de escapar un rato, para hablar...
quiero contarles también que es imposible mencionar a este individuo en mi espacio indecoroso, lo haría si fuese otra la instancia que me tuviera aquí en la nada de nadie. que no existen la palabras porque es mi propia zona muda las paredes están conmigo y yo estoy contigo, si lees sabrás que eres tú.
puedo olvidar las promesas, puedes creer que no valen mis palabras, que soy diferente y por eso soy el remedio que es peor que la enfermedad, aunque me arrodille no me creerás y no busco que creas, sería no ser yo.
nunca he sido yo...
existe esa persona, está dudosamente conmigo, pero cuenta que de vez en cuándo quiera verme un rato para salir de la monotonía o para hacer que el frío torture el momento indicado para correr y no acercarnos al la querida muerte de la plaza, de la playa, del parque escondido, de la cama, de la orilla, de las rocas, de las piedras, de la casa, de la esquina, de la música, de la hierba, del vino, de la vida.
termino diciendo que tengo tantas cosas que explicar de este extraño ser pero ameno, extraño pero tranquilo, extraño pero capaz, extraño pero de verdad, es extraño pero yo no soy quién para reprocharle, yo tampoco duermo en las noches, en realidad tengo problemas para conciliar la irrealidad, los sueños que están viciados por mi ego idiota de querer volar.
evidentemente esto también es parte de mi rara mentalidad atrofiada para defender y explicar lo que no tiene ningún sentido, él no existe, ese amigo no está vivo, él no está conmigo.
¡ESTOY SOLA! (silencio)
no hay nadie más aquí, él se fue hace tiempo, han pasado años pero aún lo recuerdo, como olvidarte ojos frustrados, como olvidarte boca dulce, como recordarte mente quisquillosa, esa era yo.
estoy cagando otra historia sana de nuevo, pero así estás presente, el error me hace estar un poco más cerca cada día que pasa de esta gran mierda!
Aprendimos a jugar
Entre ortigas y el sermón
La brisa que se afinó
Ahora miro como yo.
ya si todo esto es mentira, necesito crear personajes para no sentirme tan sola, te imaginai-
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