la reproducción de las palabras van siempre amarradas bajo la sombra que pueda tocar tu puerta, abrir tu boca. matar el pensamiento, asesinar mis palabras y crear alguna canción.
lunes, 30 de noviembre de 2009
¿Dónde está el viento? Necesito que sople y sople y me lleve lejos, lejos de la celosa luna. ¡Viento! Respira en mi cara, acaricia mis mejillas, secuéstrame de este tornado de ilusiones y desilusiones, sopla despacio, no te mezcles entre el odio y el dolor; desvanécete conmigo ¿vamos? Donde no nos vea la luna ni el cielo, el maldito cielo. Espérame, espérame allí; en secreto, y cuando llegue esponjosa escúchame en silencio que ya mucha angustia tengo, estancada; libérala y arrójala lejos, ya llegará a la impetuosa luna transformada en un golpe violento, y el arrepentimiento la ahogará; cuando ya me hayas llevado demasiado lejos e imposible sea encontrarme. El cielo jamás le borrará los recuerdos y conmigo me he llevado su Amor de luna; el cielo no podrá darle el corazón ni robarle el sueño, no logrará que la luna brille roja y deslumbrante por las noches; porque el cielo es gris, el cielo es taciturno y enclenque; difícil le será escribir sobre algo ya escrito. Así como tú, viento; lamentablemente tarde has llegado.
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